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jueves, 6 de junio de 2013

Serie Propuestas para cambiar la Educación de la web bebes y más: Educar emprendedores

Posted: 04 Jun 2013 09:19 PM PDT
niños emprendedores
Parece que son muchas las propuestas que tengo para cambiar la Educación. Y si, es cierto, realmente creo que debemos reconsiderar completamente el sistema de aprendizaje para ayudar a que los niños estén preparadados, no para el mercado actual, sino para adaptarse a los cambios del futuro y a construirlo ellos mismos. Y una de las claves es el educar emprendedores.
Hoy resulta complicado enormemente el mercado de trabajo y cada vez son más las personas que, pese a las dificultades, de animan a emprender su propio negocio personal, poniendo su esfuerzo y conocimientos al servicio de lo que les apasiona.
Los emprendedores suponen una riqueza inmensa pero la mayoría de ellos explican que han tenido que sobreponerse a miedos e ideas inculcadas desde niños: no lo vas a conseguir, consigue un buen empleo y traga con lo que te echen, nadie va a confiar en ti, es mejor la seguridad (¿qué seguridad?) que la aventura, todo está ya inventado…
Pues bien, educar emprendedores desde niños es posible, por supuesto que lo es. ¿Como lograrlo?
Más que imponiendo disciplina, ayudando a ejercer la libertad respetando los límites de los demás. Más que repitiendo lo que otros escriben, atreviéndose a crear sus propios proyectos. Más que evaluándote por lo que no sabes, valorando lo que has aprendido. Más que controlando tu creatividad para que no se salga de lo establecido, impulsándote a desarrollar nuevas ideas, propuestas y soluciones. Más que marcándote la senda, dejándote que tu la construyas.
Con confianza en tus sueños y en tus objetivos. Alentándote a descubrir tu pasión. Enseñándote a desarrollar proyectos, a buscar información, a colaborar con otros más que competir por la mejor nota.
Aplaudiendo tu iniciativa más que el resultado marcado externamente. Proporcionándote herramientas prácticas. Fomentando la expresión oral y la colaboración. Estando dispuestos los educadores a aprender de ti, más que a enseñarte ellos siempre.
Por tanto, para que nuestros niños puedan construir y elegir su futuro, diseñar nuevos negocios, inventar soluciones que engloben todas las variables de un problema, por todo ello, por el futuro de esos niños, mi propuesta para cambiar la educación de hoy es esta: eduquemos emprendedores.

miércoles, 5 de junio de 2013

Propuestas para cambiar la Educación: el medio es el medio, no un libro (web bebes y más)

Posted: 03 Jun 2013 11:15 PM PDT
Paisaje Cabo de Gata
Continuando con mis propuestas para cambiar la Educación hoy quiero llamaros la atención sobre eso que se viene a llamar “Conocimiento del medio“ que cuando yo era niña eran Sociales y Naturales.
A lo que me refiero es a que, por muy bien que vengan los recursos formativos, el medio es medio, no un libro y se aprende conocimiento del medio sobre todo y ante todo, en el medio, no en un libro, y más a niveles educativos tempranos, como recientemente escuché explicar aIsabel Fernández del Castillo, a la que próximamente esperamos entrevistar en Bebés y más.
Entiendo que en un aula no se puede tener un pueblo, una ciudad, una autopista, un jardín, un bosque, un huerto, una montaña, un rio, un castor, un elefante, la taiga y la sabana, el monzón y la corriente del golfo… pero estudiar cualquier cosa de estas sin que el niño lo experimente o pregunte sobre ello tras asimilar sus experiencias en el medio real es absurdo, es un simple ejercicio memorístico sin ninguna aplicación y olvidable.
Los libros de “Conocimiento del medio” jamás pueden substituir la experiencia directa. Y cuando esta no sea posible debería ofrecerse a los niños la experiencia más sensorial del elemento del que hablemos.
Utilizar documentales, películas, hacer una huerta, programar excursiones y visitas, acudir a museos… todo son complementos del aprendizaje real del medio natural, social y humano.
Obviamente la escuela ahora no puede ofrecer las experiencias reales, pues se trata de un medio cerrado y artificial, pero si puede tener como objetivo el poder proporcionarlas pues es lo que los niños necesitan. Y solo cuando lo deseen ellos, ofrecerles libros temáticos.
Cambiar la Educación implica cambios, no es algo pasivo, conformista o repetitivo de esquemas previos. La escuela debe estar integrada en la experiencia y la vida, no construir un universo paralelo a ella centrado en lo que digan los libros de texto.
El niño aprenderá y necesita aprende conocimiento del medio en la Naturaleza y el normal desenvolvimiento en la sociedad, observando y experimentando, preguntando, más que siendo instruido sin propia iniciativa.
Y sobre todo, nunca exigir un aprendizaje memorístico de definiciones o esquemas fijos de los temas.
Más adelante, en Secundaria, es muy importante que el niño sea capaz de realizar sus propias exposiciones estructuradas lógicas, sacar conclusiones y ejercer un espíritu crítico sobre lo aprendido, y esto no se puede sustentar en un estudio memorístico y cerrado de conceptos.
Todo esto se apoya en la forma en la que habrán aprendido de niños. No podemos exigir que hagan lo que se ha evitado que hagan previamente. Ni podemos esperar que el papel substituya a experiencia real, sensorial y experimental.
Dentro de las limitaciones de la organización escolar y el edificio del colegio la prioridad del educador, sea maestro o padre, debería ser entender que el niño aprende de forma global, con su experiencia personal. Por eso es importante tener claro que el conocimiento del medio no es el libro del “Conocimiento del medio”, es el propio medio el que enseña lo que los niños, especialmente los pequeños, necesitan aprender.

viernes, 31 de mayo de 2013

EL MITO DE LOS DEBERES: ¿Por qué son perjudiciales para el aprendizaje y la convivencia? por Alfie Kohn

Visto en la web: el blog alternativo



Posted: 30 May 2013 06:20 AM PDT
mito de los deberes
“Creo que el efecto más perturbador es que la falta de interés de los niños por las tareas los lleve a adoptar una actitud negativa hacia el colegio y el aprendizaje en general. Diría que las tareas son el principal y MAYOR EXTINGUIDOR DE LA CURIOSIDAD INFANTIL. Queremos niños completos, que se desarrollen social, física y artísticamente, y que tengan también tiempo para relajarse y ser niños”
Alfie Kohn
El impacto de los deberes en la vida de las familias con hijos escolarizados es, en muchos casos, el siguiente:
  • una carga para las famlias
  • un estrés para los niños
  • un conflicto familiar
  • menos tiempo para otras actividades
  • menos interés por el aprendizaje
Esos son los temas que se tratan en los primeros capítulos del libro recién publicado en español “El mito de los deberes: ¿Por qué son perjudiciales para el aprendizaje y la convivencia” de Alfie Kohn, profesor, autor comprometido con la renovación pedagógica, uno de los críticos más destacables en EEUU del sistema educativio actual, experto en el proceso de aprendizaje y cómo se bloquea, y escritor de varios libros.
Existe un mito por el cual los deberes en casa (tras largas jornadas escolares) benefician a los niños y aportan responsabilidad, disciplina, hábitos de estudio y más. Pues Alfie Kohn tira por la borda este tipo de planteamientos y, avalado por multitud de investigaciones, concluye que “los deberes no proporcionan ningún beneficio académico para los alumnos de primaria y existen serias dudas sobre si son recomendables para los estudiantes de secundaria”. A pesar de esto, el sistema perpetúa los deberes sin ningún cuestionamiento de generación en generación por varios motivos:
  1. un conjunto de creencias equivocadas sobre el aprendizaje
  2. una desconfianza hacia la infancia y la juventud
  3. y un enfoque de la educación cada vez más contaminado por la competición.
“El mito de los deberes: ¿Por qué son perjudiciales para el aprendizaje y la convivencia” analiza todo esto. Sus capítulos principales se titulan: “La verdad sobre los deberes”, “Seis razones por las que los deberes siguen existiendo (a pesar de lo que dicen las pruebas)” y “Recuperar la sensatez”; y, además de las críticas y desmitificación de los deberes, el autor plantea medidas concretas para cambiar lo que ocurre en las escuelas (y en nuestras casas) con el fin de rescatar el gusto por aprender de nuestros hijos y el bienestar en nuestras familias.
Canadá, Australia, Francia, España, … el dilema de los deberes (y el desmantelamiento del viejo paradigma educativo) es un asunto que compartimos millones de familias en el mundo y Alfie Kohn nos aporta un gran material sobre el que reflexionar, abrir los ojos y CAMBIAR DE RUMBO.
A continuación adjuntamos las primeras y últimas páginas del libro:
homework

Perdiendo sus infancias

Tras pasarse la mayor parte del día en la escuela, a los niños se les mandan —por norma general— tareas adicionales para realizar en casa. Un hecho muy curioso cuando te detienes a pensar sobre ello, pero no tan curioso como el hecho de que muy pocas personas se detengan a pensar sobre ello. Merece la pena preguntarse no solo si existen buenas razones para apoyar la práctica casi universal de mandar deberes para casa, sino también la razón por la que esta práctica tan a menudo se considera como algo natural —incluso por un considerable número de familias y de profesorado a quienes les preocupa su repercusión en la vida de los niños—.
El misterio aumenta cuando se constata que las extendidas creencias sobre los beneficios de los deberes —mayor rendimiento académico y promoción de valores como la autodisciplina y la responsabilidad— no vienen corroboradas por la evidencia científica disponible. Como veremos más adelante, los datos en que se apoyan dichas creencias son débiles o inexistentes, dependiendo del componente específico que se esté investigando y de la edad de los estudiantes. Pero, de nuevo, esto rara vez ha provocado una discusión seria sobre la necesidad de los deberes, ni ha calmado las exigencias de que se manden todavía más.
Padres y madres hablan con frecuencia sobre los deberes de sus hijos, siendo uno de los primeros temas que surgen en las reuniones con los profesores, sean individuales (tutorías) o generales del aula. No hay mejor forma de asegurar la asistencia a una reunión de clase que avisar de que se van a proporcionar consejos sobre los deberes escolares. De forma similar, hay una demanda aparentemente ilimitada de libros que ofrecen ayuda con títulos como: The HomeworkSolution: Getting Kids to Do TheirHomework (La solución a los deberes: Cómo conseguir que los niños hagan sus deberes); Seven Steps to Homework Success (Siete pasos para el éxito en los deberes); Homework Rules and Homework Tools (Reglas y trucos para los deberes); Ending the Homework Hassle (Ponerfin a la molestia de los deberes); How to Help Your Child with Homework; Hassle Free Homework (Cómo ayudar a tu hijo con los deberes; deberes sin problemas), etc.
No hay duda de que estamos ante un tema de enorme relevancia para casi todos los que conviven con niños y jóvenes —un tema ante el quemuchos nos sentimos frustrados, confundidos o incluso enfadados—. Pero a pesar de nuestra preocupación, rara vez se cuestiona la creencia de que se deberían seguir mandando deberes.
Esta postura de aceptación generalizada sería comprensible si, de vez en cuando, la mayoría del profesorado decidiera que un determinado tema debe continuar después del colegio y, entonces, se pidiera a los alumnos que leyeran, escribieran, investigaran, o hicieran algo en casa esa tarde. Podríamos plantearnos dudas sobre ciertas tareas pero, al menos, sabríamos que los profesores están aplicando un criterio, decidiendo caso por caso si las circunstancias realmente justifican la intromisión en el tiempo familiar, y valorando la probabilidad de que el resultado sea un aprendizaje significativo.
Este escenario, sin embargo, no tiene nada que ver con lo que sucede en la mayoría de los colegios e institutos. Los deberes no se limitan a los momentos en que parecen adecuados e importantes. Lo que la mayor parte del profesorado y responsables educativos está diciendo no es: “Hacer este proyecto concreto en casa puede ser útil”. Sino que más bien, el punto de partida parece ser, “Hemos decidido de antemano que los niños tienen que hacer algo todas las tardes (o varias tardes a la semana, o todos los fines de semana). Ya se nos ocurrirá qué les haremos hacer’ La práctica mayoría de los centros educativos —públicos y privados, de primaria y de secundaria—acepta este compromiso genérico con la idea de los deberes en abstracto. Incluso muchos colegios supuestamente progresistas establecen criterios que especifican el tiempo que los niños de una determinada edad deberían dedicar a algún tipo de tarea
escolar en casa.
¿Alguien se ha planteado la necesidad de cuestionar todo esto? Considera el siguiente párrafo extraído de un artículo aparecido
en la revista Parents:
Si no se obligara a los niños a aprender cosas inútiles y sin sentido, entonces los deberes serían absolutamente innecesarios para el aprendizaje de las asignaturas ordinarias. Pero cuando se exige la acumulación de una gran cantidad de datos con poca o ninguna importancia para el niño, el aprendizaje es tan lento y costoso que el colegio se ve obligado a requerir la ayuda de casa para salir del lío que el propio colegio ha generado.
Quien sea lector habitual de esta revista pero no recuerde haber leído esta provocativa declaración, tal vez sea porque el artículo apareció en el número de noviembre de 1937. El autor era un superintendente escolar llamado Carleton Washburne, nombre que recibió como homenaje tras su muerte un colegio de su ciudad natal, Winnetka (Illinois). Para comprender el drástico cambio que, desde entonces, se ha producido en la actitud de la sociedad, lo primero que vemos en la página web del Washburne School es
un “enlace a los deberes escolares de los alumnos”.
Y, naturalmente, los lectores de las principales revistas y periódicos actuales ya sabemos de qué manera se trata este tema. Por ejemplo, el ejemplar de febrero de 2004 de Parents incluía un artículo que aceptaba de forma acrítica la propuesta de que todos los niños deberían tener deberes para casa desde primero de primaria; y luego procedía a ofrecer sugerencias prácticas de cómo ayudar a los niños “a centrarse y a terminar” lo que les hubieran mandado.
Cualquiera que no esté satisfecho con este tipo de consejos puede sentir una punzada de nostalgia por el inteligente cuestionamiento y el pensamiento progresista tan común entre 1920 y 1940. Lamentablemente, hoy sigue siendo necesario utilizar los mismos argumentos y luchar las mismas batallas contra las mismas prácticas y creencias a las que se enfrentaron Washburne y sus colegas. Pero esto no significa que los supuestos “movimientos pendulares” en el pensamiento educativo se correspondan con cambios en la práctica. Hablando de la educación en su conjunto, las teorías progresistas han generado periódicamente un aumento del interés entre investigadores y teóricos, pero nunca han hecho serias incursiones en la mayoría de las aulas. La frase “volver a lo básico” es un concepto equivocado. En realidad, no hace falta volver, nunca nos hemos ido.
Con respecto a los deberes en particular, es igualmente importante ser conscientes de que los cambios en las actitudes por parte de los investigadores o, incluso, de la sociedad en general, no se traduce necesariamente en variaciones significativas en la cantidad de deberes que los estudiantes realmente tienen que hacer. Es fácil confundir lo que se debate con lo que se hace. Por ejemplo, un artículo de 1999 en el New York Times incluía esta observación: “Una vez que el péndulo oscila hacia un lado, se necesita mucho tiempo para invertir la dirección; pero hay signos de que el exceso de deberes escolares que sufren los niños pequeños está pasando factura“. Es probable que la segunda mitad de la frase sea cierta y que, como ha ocurrido en otros momentos, algunos articulistas hayan tomado nota de lo que está ocurriendo. Pero eso no significa que el péndulo esté oscilando o, metáforas mecanicistas aparte, que se esté haciendo algo para evitar que los niños paguen esta factura.
Final del libro

Cambiando la forma de pensar

Es desconcertante que muchas escuelas que se describen, con orgullo, como “progresistas” o “alternativas”, manden tareas tradicionales de manera habitual en cuanto los niños llegan a tercero o cuarto de primaria y, algunas veces, incluso antes. Es igualmente desalentador enterarse de que otras escuelas intentaron trazar un rumbo diferente, para verse obligadas al poco tiempo a volver al redil. Un colegio de primaria en Oregon logró abolir los deberes, solo para que llegara un nuevo director y, rápidamente, los restableciera. En la ciudad de Nueva Jersey, las familias de mentalidad tradicional frustraron un intento del equipo de una nueva escuela para que los niños pasaran las tardes como quisieran. Algunos educadores me dicen que, como mucho, pueden limitar la cantidad de deberes que mandan a los niños, o tratar de hacerlos lo más pensados posible.
Cambiar el valor por defecto no es fácil, sobre todo en lugares donde el compromiso con el valor de los deberes está más cerca del dogma religioso que de la hipótesis científica. De hecho, incluso su cuestionamiento, muchas veces, no es bienvenido —como hemos visto con documentos como la posición adoptada por la PTA/NEA, que insta a los padres a “hacer ver a los niños que piensan que los deberes son importantes” (p. 116). En lugar de reclamar a los adultos que den ejemplo de pensamiento crítico, el mensaje es seguir la corriente. “Algunos críticos argumentan que los deberes son inútiles, incluso cuando los estudiantes son diligentes en hacerlos, y que las escuelas deberían eliminarlos”, reconoce un conocido escritor sobre temas educativos. Sin embargo, “en vez de debatir la utilidad de los deberes —dice— asumamos que mientras estén ahí, los padres deben hacer todo lo posible por apoyarlos”. Es difícil imaginar una declaración más precisa de lo que significaría para cualquier persona reflexiva —y padre preocupado— abdicar de sus responsabilidades. Insistir en que debemos apoyar cualquier política que esté en vigor, incluso una que pueda ser perjudicial, es un consejo profundamente perverso en cualquier contexto. Teniendo en cuenta que estamos hablando de educación, la contradicción es especialmente lamentable.
Otros, por su parte, sugieren que los padres preocupados por ver a sus hijos pasar una tarde tras otra haciendo tareas inútiles no deberían quejarse, sino complementar los deberes con actividades más interesantes de su propia creación. “Si la escuela insiste en hacer que los estudiantes memoricen montañas de información sobre, por ejemplo, Asia Central, sin hacer este aprendizaje significativo”, los padres podrían “sacar un libro o alquilar una película que les acerque más vivencialmente a esta región”, propone un experto. Sin embargo, esta idea también resulta problemática. En primer lugar, plantea serias preocupaciones sobre la equidad: solo algunos padres tienen el tiempo, la formación y los recursos para proporcionar a sus hijos un tipo de enriquecimiento del que deberían poder beneficiarse todos los niños; evitar hablar sobre los deberes es hacernos cómplices de la ampliación de la brecha de desigualdad social en la próxima generación.
En segundo lugar, un montón de tareas no solo resultan inadecuadas, son perjudiciales. Transmite a los niños la idea de que aprender sobre lugares lejanos (o la poesía o conceptos matemáticos) es algo aburrido y sin sentido, y elimina su deseo de explorar ideas. Como ocurre con muchos otros temas educativos, los beneficios de añadir buenas prácticas son limitados, a no ser que también estemos dispuestos a trabajar por la eliminación de las malas prácticas.
Podemos evitarlo: debemos animarnos unos a otros (y a nosotros mismos) a repensar la creencia básica de que los deberes son inevitables y deseables. Deberíamos debatir sobre su valor y, si estamos convencidos de que hacen más mal que bien, posicionarnos en su contra. Los profesores deberían hablar sobre el tema con sus colegas, así como con los padres; los padres deberían hablar con sus amigos, así como con los profesores de sus hijos. Compartir información es una forma de ayudar a que esto ocurra, como encontró Bethany Nelson en la Sparhawk School. Del mismo modo, Ruth Lazarus, una trabajadora social del área de Chicago, comenta: “Los padres suelen tener tal ansiedad por las consecuencias de que sus niños no completen sus deberes, que yo diría que es la principal fuente de estrés para la mayoría de las familias con las que trabajo que tienen niños en edad escolar. Sin embargo, los datos ofrecidos por la investigación se han mostrado verdaderamente útiles para aliviar este estrés. Puesto que la investigación no corrobora el valor [de los deberes], muchas familias pueden relajarse”.
Aquellos que siempre han asumido que los deberes son necesarios puede que no sean muy receptivos a ver cuestionadas sus ideas, al menos al principio. Phil Lyons, profesor de ciencias sociales afirma que la posibilidad de cuestionar los deberes lleva a algunas personas a reaccionar de la misma manera que hacen los creacionistas “cuando les intentas explicar la teoría de la evolución. A pesar de todos los argumentos lógicos, se niegan a creer que menos deberes puedan llevar a más y mejor aprendizaje“. Pero enseguida agrega que se puede invitar con éxito a que muchas personas reconsideren sus creencias, incluso cuando estamos hablando de estudiantes más mayores —e incluso en los sectores en los que se consideran los cursos de bachillerato principalmente como una fuente de credenciales para la admisión en universidades selectivas—:
He encontrado un montón de hostilidad por parte de padres que piensan que sus hijos están siendo estafados porque llegan a casa y dicen que no tienen deberes. Pero después de explicárselo, la mayoría se muestra favorable y apoya esta política. Los adultos reconocen abiertamente que no recuerdan nada sobre las elecciones de 1876 de cuando estudiaban historia en bachillerato, y que otros aprendizajes y experiencias eran más importantes. Una vez que les explico que esos importantes aprendizajes y experiencias se consiguen mejor sin necesidad de mandar deberes repetitivos, generalmente pasan a mostrarse de acuerdo.
Otros padres, por su parte, no necesitan que les convenzamos de que los deberes son generalmente inútiles y estresantes; necesitan que se les convenza de que hablar sobre esta evidencia es importante. Aquí tienes a Kathy Oliver, profesora de tercero de primaria en Washington:
Lo que he encontrado es que la mayoría de los padres no quieren la pesadez de los deberes, pero tienen miedo de renunciar a ellos porque las cosas siempre han sido así. El año pasado envié en enero una encuesta para ver cuál era el sentir de los padres, y de veintiséis padres, solo dos respondieron que deseaban que hubiera más deberes tales como memorizar las tablas de multiplicar o la ortografía. También tengo padres qué me cuentan lo que pasa en cuarto de primaria, con dos horas de deberes todas las tardes, y cómo lo odian. Hace poco una madre sacó a su hija del colegio y se la llevó a otro centro por esta razón. Aunque la animé a que se lo comentara al director, no lo hizo. Me dijo que muchas otras madres sentían lo mismo pero que tenían miedo de “complicarse la vida”.
Katharine Samway era una de esas madres que habían aceptado su papel “como supervisora delegada…de la escuela”, “una guardiana del status quo educativo”. Supervisar el ritual diario de los deberes llegó a ser “del todo intolerable para su hijo y para sí misma”. Permitió que “algunas tardes el precioso tiempo en familia y su equilibrio psíquico se erosionaran, e incluso se destruyeran” porque no “quería ser criticada por no apoyar la educación de mi hijo”. Pero al final se plantó. “He permitido demasiadas tardes que las obligaciones impuestas por el profesor reemplacen las necesidades e intereses de mi familia”. Se vio pensando: “Tenéis a nuestros hijos durante seis horas, cinco días a la semana. ¿No podemos disponer de algo de tiempo para hacer lo que queramos con ellos?” Hasta que un día decidió decirle a su hijo: “No, no puedes hacer tus deberes hasta que hayamos vuelto del espectáculo/ regresado del paseo en bicicleta/acabado de jugar al fútbol/leído el libro, el capítulo o el poema”. Llegó a la convicción de que cuando las prioridades de la escuela están equivocadas, no hay que aceptarlas. La familia es lo primero. Los niños son lo primero. El verdadero aprendizaje es lo primero.
A estas alturas ya no te sorprenderá saber que Katharine Samway es profesora, a la vez que madre. Su experiencia como madre le enseñó el lado negativo de los deberes —lo que quitan—. Su experiencia profesional le dijo que no había mucho en el lado positivo; había poco que perder poniendo el poema o incluso el paseo en bicicleta por delante de las tareas de clase. Por supuesto, por valiente que fuera su decisión, lo que comenzó a hacer era solo una medida provisional que rescataba a su propio hijo. Pero decidió publicar sus reflexiones en una publicación educativa, con la esperanza de ayudar a que sus colegas repensaran sus prácticas.
Si este libro ha establecido algo, es que las fuerzas responsables de que los deberes atiborren las mochilas de nuestros hijos son múltiples y poderosas. Pero ya hemos superado esas fuerzas en otras ocasiones. Hemos cuestionado otras creencias infundadas, rescatado a otras personas que no tenían poder para defender sus propios intereses, cambiado otros por defecto. Si los deberes persisten a causa de un mito, nosotros les debemos a nuestros niños —a todos los niños— luchar por una política que se base en lo que es verdadero y tiene sentido para ellos.

 Articulo de El País 

El colegio de A Coruña donde los deberes están prohibidos por ley

Las denuncias de un padre fuerzan a que en un centro se cumpla una norma de 1997 que impide poner tareas

 Santiago 30 MAY 2013 - 18:40 CET

A los alumnos de los primeros cursos de primaria del colegio del Isidro Parga Pondal, en el municipio coruñés de Oleiros, no se les puede poner deberes para hacer en casa y esto es así porque un padre se ha acogido a la literalidad de una orden de la Consellería de Educación de 1997 en la que se estipula que a los niños no se les puede mandar trabajo para casa. Una norma que lleva vigente 16 años en Galicia y que en la práctica solo se aplica si alguien presenta una reclamación.
Desde el colegio reconocen que un inspector se personó en el centro tras recibir una queja de un padre por la cantidad de deberes que tenía que hacer su hijo y que desde ese momento se ordenó cumplir la orden y se prohibió a los profesores mandar ejercicios a los alumnos. De la norma administrativa se salvan pequeñas excepciones: “Si un niño está enfermo se le pueden mandar cosas para que recupere los días que perdió, algunas lecturas de periódicos o trabajos de investigación pero muy poco y en casos muy puntuales”, reconoce un portavoz del colegio.
"El hogar no debe ser un espacio de aprendizaje, sino un lugar donde se afiance lo que se ha aprendido en clase, de refuerzo", piensa la pedagoga María Teresa Rodríguez Estévez. "Si un padre denuncia es que probablemente el niño traiga tareas que no ha visto en clase. Y los deberes deben ser de cosas que el niño ya sabe hacer, no nuevas. Sino los padres tienen la sensación de que los niños no hacen nada en el colegio, que vuelven como salieron por la mañana. Tiene que haber una responsabilidad repartida de las familias y los profesores", razona la coordinadora de preparadosparaaprender.com. "Las tareas tienen que servir para establecer rutinas pero dejando tiempo para otras actividades y estar individualizadas".
La mayoría de los padres se muestran contrarios a esta situación y han decidió recoger firmas para defender la libertad de los profesores para desarrollar sus programas educativos. “En el colegio que está a cuatro kilómetros los niños tiene que hacer los deberes y no hay ningún problema”, afirma Belén Fernández, una de las madres del centro, que han decidido recoger firmas para presentarlas ante la Consellería para que derogue esa orden . “Yo conozco padres que han ido a tutorías porque sus hijos van mal en matemáticas y no han conseguido que los profesores les pongan ejercicios de refuerzo por miedo a las inspecciones”, reconoce Fernández. Algunos educadores del colegio han sufrido hasta tres inspecciones en lo que va de curso. Desde la ANPA se han limitado, hasta el momento, a ofrecer su apoyo logístico a los que quieren recoger las firmas. "Vamos a convovar una asamblea porque tenemos padres a favor y en contra de las tareas escolares, hay que debatirlo y tomar una decisión", aseguran desde la asociación.
En la Consellería de Educación aseguran que hasta que se apruebe la ley Lomce del Gobierno no tiene previsto plantearse la posibilidad realizar algún cambio en esta normativa. Y que por lo tanto es de obligado cumplimiento por parte de los centros. En España, casi un tercio de los alumnos de primaria excede ese tiempo de dos horas diarias que señala como límite lógico la profesora Diane Ravitch. Además, la Sociedad Española de Psiquiatría, han alertado del aumento del estrés entre unos niños cuyas agendas no dejan de crecer. Más del 90% de los  estudiantes españoles de enseñanza obligatoria (de 6 a 16 años) desarrolla alguna actividad extraescolar, y algo más de la mitad, dos o más a la semana.
El pasado enero la La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos CEAPA se mostró contraria a un "exceso de deberes" creciente en España. Y remarcó el hecho de que la sobrecarga puede provocar desigualdades sociales entre los niños con desigual nivel socioeconómico y cultural. El Ministerio de Educación, que no tiene constancia de ninguna denuncia más por este motivo en España, recuerda que las competencias educativas están transferidas a las autonomías y no puede interferir. 
En 2009 dos abogados canadienses consiguieron que sus hijos dejasen de hacer cada tarde deberes, al considerar que las tareas no ayudaban a su formación académica, convirtiendo su casa en un "un segundo turno". A cambio, los niños tendrían que hacer el trabajo en clase, acudir cada día suficientemente preparados y estudiar para los exámenes. En su hogar, en cambio, la Justicia determinó que tendrían que leer diariamente y practicar con los instrumentos musicales.

viernes, 26 de abril de 2013

Comunicado Urgente de la FAPA, sobre el proceso de admisión de alumnos


La Fapa acaba de enviar un comunicado URGENTE, sobre la nueva Web de la Consejería de Educación para "elegir" centro educativo donde escolarizar.

Los datos  que ofrece la Consejería de educación en su web, a través de su nueva aplicación no son fiables, tal y como ha podido contrastar la Fapa, y parecen claramente manipulados para orientar la escolarización de las familias y alejarlas de los centros públicos. A continuación podeís leer la circular completa emitida por la Fapa.



lunes, 4 de marzo de 2013

Análisis de la reforma educativa del pp y el neoliberalismo por Vicenç Navarro



La reforma educativa del pp
Este es el titulo de un artículo del Catedrático Vicenç Navarro, (Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University  en Baltimore, EEUU) , en el qué critíca las medidas en educación llevadas a cabo por la política neoliberal  en nuestro país con el partido del gobierno actual, el pp, así como las  ya hechas en Estados Unidos en el pasado, por otros partídos de la misma tendencia política. En la introducción se expone:

"Este artículo critica la reforma educativa del gobierno del Partido Popular que refleja una visión excesivamente economicista y clasista de las políticas públicas necesarias en el sistema educativo español."

Siempre he debatido con otros padres, sobre lo qué queremos que la educación suponga para nuestros hijos, ¿qué en el futuro encuentren un buen trabajo, qué les permita vivir cómodamente, aunque sea a costa de otros principios, o qué la educación sea un medio de hacer qué nuestros hijos sean ciudadanos felices que contribuyan a desarrollar una sociedad mejor? Personalmente siempre he deseado para mi hija lo segundo. El autor hace el análisis entorno a esta cuestión y hago aquí un resumen:


"Lo que tal reforma intenta es hacer de los alumnos, trabajadores productivos para que encajen en la máquina productiva del país, viendo a los alumnos como objetos cuyo valor a la economía exige que tengan, no sólo el conocimiento, sino también la actitud laboral necesaria para incrementar la producción".

(...)

"La educación, sin embargo, no debería ser primordialmente un medio para alcanzar un fin económico, sino al revés, el proyecto económico debería ser el medio para facilitar y promover la calidad de vida de la ciudadanía, la cual requiere el pleno desarrollo del ser humano, tanto como persona como ciudadano. Todo ser humano tiene un gran potencial de creatividad que el sistema educativo debe promover".


" Esta visión economicista lleva también a una visión clasista de la educación, en la que la educación pública debe formar a trabajadores productivos y disciplinados y la privada (donde envían a sus hijos la mayoría de dirigentes del gobierno popular presidido por el señor Rajoy) debe cumplir con su misión de formar las élites gobernantes, bajo la guía espiritual de la Iglesia. La mayoría de las escuelas privadas están gestionadas por tal institución. El favoritismo de las reformas a la escuela privada reproduce tal visión clasista de la educación".

(...)

"Nada de lo dicho debería interpretarse como un desmerecimiento que la educación tiene para la eficiencia económica de un país. El mejor ejemplo del valor del sistema educativo dentro de economías eficientes lo muestran la mayoría de países escandinavos, siendo la escuela finlandesa, por ejemplo, un punto de referencia en el mundo educativo. Ahora bien, la función primordial de la educación es formar ciudadanos libres, con capacidad creativa y decisoria en la gobernanza del país. Tal función no se respeta cuando a la educación se la ve primordialmente como un objetivo económico detrás del cual se oculta la reproducción de una sociedad clasista y sexista que dificulta la creatividad en la mayoría de la población".






miércoles, 26 de septiembre de 2012

AMPA El Ancla (CEIP Méndez Núñez): ¿Por Qué Stop Ley Wert?

AMPA El Ancla (CEIP Méndez Núñez): ¿Por Qué Stop Ley Wert?: Ciudadan@s por la Educación Pública manifiesta su más absoluto rechazo al anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa...


Nuestros amigos del AMPA El Ancla del CEIP Méndez Núñez, a través de estos post han analizado muy bien, de una forma clara y precisa lo que supondrá para la Educación Pública la nueva Ley Wert. Por eso queremos haceros llegar aquí la información qué allí tan bien se ha recogido. Muchas gracias por la información. Y nos unimos al rechazo




Ciudadan@s por la Educación Pública manifiesta su más absoluto rechazo al anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) por las siguientes razones:
Por su carácter profundamente antidemocrático,
- En  el proceso de elaboración de la ley  (de espaldas a la comunidad educativa, a los grupos sociales y políticos, a las Comunidades Autónomas).
- En la organización de los centros docentes, en que una dirección nombrada a dedo por la Administración pasa a tener poderes absolutos en la gestión de los mismos.
Por su concepción mercantil de la educación, que antepone las necesidades de los mercados a la formación integral de niñas y niños, y a la construcción de una sociedad más justa y cohesionada.
Por utilizar la educación como herramienta para la segregación y la exclusión.
Por todo ello, pedimos la retirada del anteproyecto de ley y la apertura de un período de verdadero diálogo con la comunidad educativa y con todas las fuerzas sociales y políticas que permita sentar las bases de un modelo educativo consensuado y sostenible. 
Si quieres leer la versión completa de nuestro MANIFIESTO y apoyarlo, pincha aquí. De todas formas antes, a lo mejor deberías leer también los dos post anteriores del AMPA El Ancla: lo que pretende la ley de mejora de la calidad educativa, y la letra pequeña de la ley.

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha llevado al Consejo de Ministros una propuesta articulada de la futura Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que modificará parcialmente la Ley Orgánica de Educación (LOE), de 2006.
El Gobierno tendrá más control
Más control del Gobierno sobre las comunidades autónomas. El Ministerio de Educación aumenta su capacidad de fijar los contenidos educativos. Será de un 65% en autonomías con lengua cooficial y del 75% en el resto. Hasta ahora era de un 55% y un 65% respectivamente, es decir, ha subido un 10%. "Se trata de reducir una dispersión de los contenidos educativos que ya era inmanejable", aseguró Wert.
Reválidas al final de cada etapa
Se impondrán cuatro pruebas de evaluación a nivel nacional a final de cada etapa educativa en Primaria, ESO y Bachillerato. Los exámenes de ESO y Bachillerato serán necesarios para obtener el título y, en concreto, el segundo sustituirá a la actual Selectividad. También habrá un cuarto examen en 3º de Primaria para detectar problemas precoces.
Ayudas a centros que separan por sexo
Pese a las sentencias del Tribunal Supremo, el anteproyecto abre la puerta a las comunidades autónomas para otorgar conciertos a los colegios que separan a los niños por sexo.
Materias reforzadas
Ganan peso las materias instrumentales, como la lengua, las matemáticas o las ciencias, respecto a otras optativas.
Educación para la Ciudadanía
Educación para la Ciudadanía en Primaria será sustituida por Educación Cívica y Constitucional. Ya no se impartirá en Primaria y en Secundaria, como hasta ahora, sino que únicamente en 2º de la ESO.

Los 15 años, primera decisión
Hasta ahora, los alumnos empezaban a elegir su futuro a partir de los 16 años, pero la ley convierte 4º de la ESO (15 años) en un "curso de iniciación" bien al bachillerato, bien a la formación profesional.
Bachillerato
Se reduce a cinco vías (Ciencias e Ingeniería, Ciencias de la Salud, Humanidades, Artes y Ciencias Sociales), y también tendrá una evaluación final nacional (sustituye a la selectividad), con un valor del 40%, mientras que la nota media de la etapa tendrá un peso del 60%.

Autonomía de los centros
Los centros educativos tendrán autonomía para diseñar e implantar métodos pedagógicos propios y los directores necesitarán acreditar la superación de un curso de formación específico.

Formación Profesional
Los ciclos de Formación Profesional Básica sustituyen a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial para los alumnos con dificultades a partir de los 15 años. Serán de dos años completos y considerados como educación básica, obligatoria y gratuita. La media tendrá materias instrumentales o básicas adaptadas al sector profesional correspondiente y se facilita el paso a la superior a través de optativas.
Visto en El Mundo

Desmontando la letra pequeña de la ley y los recortes 

Este viernes se presentó el anteproyecto de reforma educativa, noticia extensamente analizada por los medios (20minutos, El País, El Mundo, Público, La Vanguardia, ABC...). Fuera de los grandes titulares en toda reforma o ley hay mucha letra pequeña, que nos permite a las familias entender como nos afectará y como cambiará la realidad educativa de nuestros hijos e hijas.

- Wert plantea blindar por ley los conciertos con colegios que segregan por sexo
- La Administración elegirá a los directores
- “Traslados forzosos” de docentes
- Educación contrató nativos a dedo pese a tener profesores en espera
- Adiós a Conocimiento del Medio en Primaria
- Wert insiste en que las reválidas serán uniformes en toda España
- Educación impondrá más contenidos a las Autonomías
Esta reforma responde a un modelo ideológico: recentralización, aceptar la educación diferenciada (para poder subvencionar a sus grupos de presión), eliminación de la educación de la ciudadanía y sustitución por una asignatura más afín a su ideología, la evaluación como medición, la desconfianza en el profesorado, una menor participación de los padres y madres, segregación temprana en la ESO, eliminación progresiva de la comprensividad, movilidad forzosa del profesorado (con lo que cuesta cohesionar un equipo docente)...
Este modelo defiende que el fracaso escolar se elimina con mano dura, considera la evaluación un instrumento de selección y no de mejora, quiere crear ciudadanos disciplinados que salgan bien en la foto PISA, persigue la empleabilidad y no se hace garante de una cultura y una educación para todos. Y todo ello se argumenta pero no se prueba.

Desmontando Mentiras en Educación:
1.  NO ES CIERTO QUE LA EDUCACIÓN SEA UN GASTO
Lo dicen organismos internacionales como la OCDE, la UNESCO, o premios Nobel de Economía como James Heckman, que demuestra que por cada euro invertido por niño el rendimiento es de entre el 7% y el 10% anual a lo largo de vida; es decir, que cada euro invertido en la educación inicial revierte en ocho dólares del producto social en las etapas posteriores, una rentabilidad mucho más elevada que la de los fondos de inversión, dice el propio Heckman irónicamente.
Es decir, es una de las mejores inversiones que puede hacer un país desde el punto de vista económico, porque todo lo que se invierta en prevención se ahorrará posteriormente en reinserción. Además tiene resultados positivos desde el punto de vista cultural, social y políticamente, porque ayuda a crear sociedades más cohesionadas y con una mayor calidad de la democracia.
2.  NO ES CIERTO QUE MEJOREN LOS RESULTADOS CON MENOR INVERSIÓN
En el colmo de la cara dura, el ministro de Educación peor valorado en la historia de este país, se atreve a decir que no hace falta gastar más en educación, que con menos recursos pueden mejorar los resultados. Cuando llevamos una desinversión de 6.000 millones de euros desde 2010 y se calcula que podemos llegar a una reducción total de 10.000 millones de euros hasta 2015, nadie que tenga un mínimo de rigor y seriedad, y que por supuesto no mienta como un bellaco, puede afirmar que no va a aumentar el fracaso escolar y el AET. El ejemplo de Finlandia está ahí: mayor inversión y mayor reconocimiento al profesorado, igual a mejores resultados. Y estos resultados son posibles porque ese país invierte más en educación que España: más de un punto porcentual de PIB que España, más otras aportaciones indirectas en forma de programas de atención a la familia y la infancia, gratuidad en material escolar y comedores, y un sistema público y gratuito en todos los niveles, incluida la educación superior.
3.  NO ES CIERTO QUE LA EDUCACIÓN DEBA DE SER MÁS PRODUCTIVA Y MÁS COMPETITIVA
El mercado no debe ser el que oriente la educación. Es un error someter los centros educativos a la competitividad, estableciendo pruebas externas para ofrecer una clasificación de colegios según sus resultados, con el fin de que los “clientes” puedan comparar y elegir aquél que más ventajas competitivas les aporte. En este mercado competitivo las escuelas se hacen más selectivas, rechazando al alumnado que presente mayores dificultades y que pueda hacer descender sus resultados y su posición en el ranking, y creando guetos escolares.
Esa concepción lleva aparejada la denominada “Nueva Gestión”, es decir, gestionar los centros públicos según las recetas de la empresa privada, mediante una mayor autonomía financiera que requiera de fuentes de financiación privadas ante la insuficiencia de la pública; la especialización de los centros para ofrecer una oferta competitiva a la clientela; la elección a dedo de los directores por la administración para “profesionalizarles”, como especialistas en gestión empresarial y sin criterios pedagógicos; y la reducción de la participación de la comunidad educativa, eliminando la capacidad de decisión de los consejos escolares en cuestiones trascendentes.
Todo ello pone en peligro la mejora de la gestión al reducir la participación de los claustros de profesores, de las familias y del alumnado, y puede suponer un menor compromiso con la educación pública de los principales protagonistas de ésta. Por no hablar del retroceso democrático por la gestión burocratizada y del atentado contra preceptos constitucionales como el acceso a la función pública “desde la igualdad el mérito y la capacidad”, como demuestra el caso de la contratación ilegal y de nativos anglosajones en Madrid.
4.  NO ES CIERTO QUE LAS REVÁLIDAS Y UNA SEGREGACIÓN TEMPRANA DEL ALUMNADO MEJORE LA CALIDAD EDUCATIVA
Concebir la educación como una carrera de obstáculos conseguirá aumentar el fracaso y el abandono escolar, aumentará la segregación clasista y reducirá la igualdad de oportunidades para el alumnado de origen humilde, porque lo único que persigue es formar mano de obra barata para un mercado de trabajo precario y en rotación.
                Es un disparate equiparar pobreza y con poca capacidad para el estudio en el alumnado que tenga una situación socioeconómica desfavorable. Elimina progresivamente la comprensividad y la igualdad de oportunidades durante la etapa obligatoria en educación.
5.  NO ES CIERTO QUE LOS CONTENIDOS DEBAN DE CENTRARSE EN LO ESENCIAL
Reducir el número de asignaturas y centrar la carga lectiva en unos contenidos mínimos y elementales, lo que en la terminología neoconservadora se llama “volver a lo básico”, empobrece la educación. Es una decisión clasista dedicar así el período de educación obligatoria a preparar mano de obra barata y flexible, dotada con unos conocimientos instrumentales básicos para acceder a un futuro mercado laboral degradado. Lo que Berlusconi resumió con el lema de las tres “ies”: “Inglese, Internet, Impresa” (traducido en España, este último, por “espíritu emprendedor”) y que en España supondría reducir el peso de las enseñanzas de humanidades y artísticas.
6. NO ES CIERTO QUE CON LOS RECORTES APLICADOS Y LA CONTRARREFORMA PREVISTA LA ESCUELA SEA PARA TODOS.
Muy al contrario: refuerzan la segregación, la privatización y el desmantelamiento de la escuela pública.  No estamos ante la construcción de la escuela del futuro, sino ante la vuelta a la peor escuela del pasado. El retorno a la escuela de pobres y a la universidad para ricos del franquismo. 
  • REIVINDICAMOS UN MODELO EDUCATIVO INCLUSIVO: Una educación que reconozca el derecho a aprender con éxito escolar de todo el alumnado, impulsando cambios curriculares, metodológicos y organizativos para ofrecer mejores respuestas a la diversidad, con especial atención a quienes tienen más dificultades.
  • Una escuela para aprender cooperando, como una apuesta crucial en la forma de vida democrática, no sólo como una estrategia específica para mejorar el rendimiento académico, sino como parte de una concepción vital y relacional.
  • Proclamamos que Otra Universidad es posible: científica, crítica, autónoma.
  • Necesitamos Una escuela de todos para una sociedad de todos, más justa y más democrática
 (Agustín Moreno, profesor de Vallecas-Marea Verde)

Fuentes:


Entre todos la mataron y ella sola se murió en Blog Valles y Cumbres 

Una reforma Ideológica en El País
Desmontando mentiras en la Educación -Sobre los recortes y las contrarreformas- en  Marea Verde